Nov 25
Debemos ser congruentes entre fe y vida: Nuncio Apostólico PDF Imprimir E-mail
Escrito por Pbro. Jorge Domínguez, enviado especial   
Miércoles, 12 de Noviembre de 2008 08:47

El Pbro. Jorge Domínguez, párroco de la Medalla Milagrosa, en Guadalupe, Zacatecas, y Asesor del Movimiento de Cursillos en el Centro Medalla Milagrosa, nos plasma la celebración eucarística del último día de la Ultreya Nacional Celaya 2008

Sin duda el acto más importante de la Ultreya Nacional Celaya 2008, fue la Solemne Consagración Eucarística presidida por el Excmo. Sr. D. Christophe Pierre, Nuncio Apostólico en México.

En la procesión de entrada el Nuncio, rompió con el protocolo litúrgico al seguir otra ruta para acercarse a los fieles y saludarlos, en un detalle de Padre y Pastor ante la alegría por este acontecimiento tan importante en la vida de la Iglesia en México, especialmente para los laicos.

 Este gesto del Nuncio Apostólico dio una fuerte carga revitalizadora de fe a los más de 28,000 asistentes a la Magna Concelebración en el estadio de futbol Miguel Alemán Velazco.

En su homilía dejo a un lado sus hojas para improvisar lleno de ardor su mensaje. Podemos decir que lo situó en la dinámica del “Cursillo” sobre todo en los temas de piedad, estudio y acción y el cuarto día.

 En piedad dijo que la fe la hemos recibido en el seno de nuestra familia, que es el lugar nato para nosotros, nuestros papás en nombre nuestro solicitaron el sacramento del Bautismo.

 En su referencia al estudio, mencionó que no basta la piedad (que entre nosotros es muy sensible). Necesitamos ilustrar nuestra fe para que sepamos en quién creemos y por qué creemos. Luego al tratar el aspecto de acción nos hacía referencia a las dificultades que tenemos hoy para ser verdaderos cristianos.

Abordó el tema de “el estudio del ambiente”. Qué difícil les es a los políticos, profesionistas, obreros, estudiantes, hombres y mujeres de todas las edades ser congruentes entre la fe que profesamos y la vida que llevamos y compartimos.

 Al entrar en el que los cursillistas llaman "cuarto día", nos decía que no debemos tener miedo, que no estamos solos que contamos con Cristo y Él cuenta con nosotros, por tanto que nada ni nadie nos podrá separar del amor de Cristo. Habló de las varias presencias de Cristo. Insistió en la presencia de Cristo en la Eucaristía, fuente y culmen de nuestra vida cristiana.

Al finalizar la celebración eucarística se pudo ver al Nuncio Apostólico profundamente conmovido por la participación numerosa (rompió record de asistencia a una Ultreya nacional; las anteriores registraron alrededor de 20 o 22 mil asistentes) y fervorosa de sacerdotes y sobre todo del los laicos. "De colores".

Última actualización el Miércoles, 12 de Noviembre de 2008 09:06